Touroperador internacional especializado en destino español

GEOGRAFÍA

Lanzarote es la isla situada en la parte más septentrional y oriental del archipiélago canario. Geológicamente, Lanzarote, junto con Fuerteventura, es la isla más antigua del archipiélago (siendo sus partes más viejas los macizos de Famara, al norte, y de Los Ajaches, al sur, de unos 20 millones de años), aunque con una actividad volcánica reciente, debido a las erupciones de los siglos XVIII (de 1730 a 1736) y XIX (en 1824), que afectaron a una tercera parte de su territorio. Es conocida popularmente como "la isla de los volcanes". Tiene una superficie de 845,94km2 y es la cuarta isla más grande de las Islas Canarias. La mayor distancia en sentido longitudinal de la isla es de 58km, mientras que en sentido transversal, entre dos puntos situados sobre el mismo paralelo, es de 34,5km. La isla tiene 249km de costas. Las Peñas del Chache (670m), al norte de Lanzarote, y el Atalaya (608m), al sur, son los puntos más altos de la isla.

Forma parte de la isla un pequeño archipiélago llamado "el archipiélago chinijo" situado al norte y constituido por La Graciosa con una superficie de 27km2 y una altura de 266m, Alegranza, con 12 km2 de superficie y altura de 289m y Montaña Clara, con 1 km2 de superficie y 256m de altura y los Roques del Este y del Oeste.

Lanzarote se encuentra a una distancia de 1.000km de la Península Ibérica, a 125km de la costa africana y 11km de Fuerteventura la isla, más próxima. La isla se compone de siete municipios: Arrecife (la capital), Teguise, Haría, San Bartolomé, Tías, Tinajo y Yaiza.

El paisaje define la personalidad de Lanzarote. Se trata de un territorio portador de una belleza distinta a cualquier otro en el planeta. Diferentes erupciones volcánicas y actividad magmática a lo largo de la historia, convirtieron estas tierras en lo que son hoy. Paisajes submarinos y lunares, transparentes aguas, tierras sedientas, oasis de palmeras, es convivencia en armonía del hombre y la naturaleza. Sin duda tierra de contrastes.

El particular modelo de desarrollo que ha experimentado la isla, con crecimiento económico sostenido, con una evidente protección y conservación de la naturaleza y el medio ambiente, le ha valido el reconocimiento y la declaración de Lanzarote como Reserva de la Biosfera, el 7 de octubre de 1993, por parte de la UNESCO. Lanzarote fue la segunda Reserva de la Biosfera en Canarias, añadiendo un componente novedoso: por primera vez era declarado por la UNESCO un territorio en su conjunto, incluyendo a todos sus núcleos poblacionales. La perfecta simbiosis lograda en Lanzarote entre el hombre y la naturaleza es el principal causante de este reconocimiento internacional. El 43% de la superficie de la isla es territorio protegido. Sobresalen las 10.158 hectáreas del Parque Natural de los Volcanes y las más de 30.000 del Monumento Natural de Los Ajaches. Mención especial en la obtención de tan preciado galardón reciben los valores científicos del Archipiélago Chinijo.

Cinco formas de relieve marcan la geografía de Lanzarote. Se trata de dos macizos montañosos de gran antigüedad, ubicados cada uno de ellos en el extremo norte y sur de la isla (Famara-Guatifay y Los Ajaches); dos áreas de vulcanismo más reciente, que conforman la zona de volcanes de Timanfaya, en el centro-sur, y el Volcán y Malpaís de La Corona, al norte; y, finalmente, una lengua de arenas de origen marino que atraviesa el centro de la isla, en el área conocida como El Jable. Estos cinco espacios, junto al conjunto de islotes del Archipiélago Chinijo, al norte de la isla, albergan la mayor parte de los encantos paisajísticos de la isla.

 

Gran parte de la isla está cubierta con cenizas y cuenta con múltiples conos volcánicos. En la zona centro-occidental de la isla, en la región de las Montañas del Fuego se sitúa El Parque Nacional de Timanfaya. Las Montañas del Fuego forman parte de una amplia zona afectada por las erupciones volcánicas acaecidas en Lanzarote entre 1730-1736 y con posterioridad en el año 1824. Este largo proceso eruptivo, uno de los más relevantes y espectaculares del volcanismo histórico de la Tierra, cambió drásticamente la morfología de la isla quedando prácticamente sepultada una cuarta parte de la misma bajo un grueso manto de lava y ceniza. El paisaje volcánico producido por la actividad volcánica comprende un perímetro total de 174km2, aunque el área protegida como Parque Nacional de Timanfaya sólo abarca una superficie de 51km2, donde sucedieron las erupciones más importantes. Estas excepcionales características volcánicas de Timanfaya conllevaron a su declaración como Parque Nacional, en 1974. Es el único de la red española de Parques Nacionales de carácter geológico.

El litoral de Lanzarote es variado y singular, contrastando las suaves formas de los sectores más antiguos, como Los Ajaches, en el sureste, donde predominan los acantilados, pero en los sectores más recientes la costa es rocosa, con pequeños cantiles como la costa de Timanfaya o del Malpaís de La Corona. Está intercalado por playas de cantos, gravas o arena oscura en el oeste y arenas blancas en el norte de la isla.

 

El clima de la isla se define como subtropical y seco o subdesértico. Lanzarote está protegido por los influyentes efectos climatológicos que resultan del choque entre las altas temperaturas saharianas y la corriente del Golfo de México. Debido a estos factores, el clima de Lanzarote es muy suave. Las temperaturas son muy estables. No se producen variaciones bruscas entre estaciones. La temperatura media anual se mueve alrededor de los 20°C. Debido a la ausencia de macizos montañosos y a la proximidad del continente africano (un centenar de kilómetros), el clima de Lanzarote es muy seco y húmedo. Las precipitaciones son escasas y ocurren en el invierno principalmente.

CULTURA

Lanzarote fue la primera isla del Archipiélago Canario colonizada. En ella se asentaron por primera vez navegantes europeos en su intento de penetrar en el Archipiélago. En 1402, el normando Jean de Bethencourt conquistó Lanzarote para la Corona de Castilla, aunque el nombre de la isla se debe al navegante genovés Lanceloto Malocello, quien arribó a la isla a mediados del siglo XIV, dando paso a sucesivas expediciones de marinos y comerciantes franceses, británicos y españoles por las que eran conocidas ya en aquel entonces como islas afortunadas.

Actualmente Lanzarote es una isla repleta de cultura. La historia ha dejado en la isla un patrimonio de alto valor arqueológico, artístico, arquitectónico y etnográfico, testigos de la notable evolución cultural de la isla y sus gentes. Cuenta con un patrimonio histórico que a lo largo de los años se ha enriquecido y acompañado de múltiples manifestaciones culturales y artísticas, lo que ha dado lugar a una isla con unas singularidades difícilmente encontrables en tan poco espacio territorial.

Cascos históricos:

Capital de la Isla desde el siglo XIX, Arrecife es el centro administrativo y comercial de Lanzarote. El principal atractivo de la ciudad es su franja marítima que hacia su casco histórico entronca con sus mejores valores patrimoniales, el conjunto histórico del Castillo de San Gabriel (1742) conformado por esta fortaleza y la ya mítica silueta del puente de Las Bolas (toma ese nombre debido a las dos bolas que tienen en lo alto de cada columna).

La Villa de Teguise fue capital de Lanzarote hasta mediados del siglo XIX, se ha convertido en uno de los principales centros culturales de la isla. Destaca como ejemplo de la configuración del urbanismo primitivo de Lanzarote. Sobresalen sus calles, con los palacios, los conventos y plazas que conservan aún el sabor inconfundible del paso de los siglos. Es su casco histórico, una de las representaciones del urbanismo heredado mejor conservado de la isla, se dan cita edificios como el Palacio Spínola (hoy convertido en museo), la parroquia de San Miguel, la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe y los conventos de San Francisco de Miraflores y de Santo Domingo, edificados en el siglo XVI y el siglo XVIII respectivamente.

Otra muestra de conjunto monumental lo tenemos en el casco histórico de Haría y en Yaiza. Entre sus alicientes y atractivos turísticos más destacados en Lanzarote están la creación de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT), pertenecientes al Cabildo Insular, impulsados y creados en su mayoría por su artista universal César Manrique (1919-1992), que aprovechando los encantos naturales de la isla se han convertido en auténticas obras de arte y emblemas representativos de Lanzarote. Los Centros de Arte, Cultura y Turismo es una red de infraestructuras integrada por: Mirador del Río, Jameos del Agua, Cueva de los Verdes, Jardín de Cactus, Montañas del Fuego, Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC) y Monumento al Campesino.

La preocupación seguida en la isla por mantener inalterable su historia y coherencia ha llevado consigo que pervivan costumbres ancestrales, oficios artesanales, gastronomía casera y actual, estilos y diseños fieles a la identidad insular, una excelente conservación de su patrimonio histórico-artístico, de sus monumentos y casas señoriales, la celebración de festividades y costumbres populares, su folklore y cultura. Representan una síntesis de los valores naturales y culturales de la isla, por lo que su visita es obligada para conocer la verdadera esencia de Lanzarote.

 

GASTRONOMÍA

Sencilla aunque variada, la gastronomía lanzaroteña es un reflejo del carácter de la isla y sus habitantes, basándose en el máximo aprovechamiento de lo que ofrece el entorno. La calidad de los productos de la tierra y el mar son la materia prima esencial de los platos. Las buenas carnes, el pescado fresco, las verduras y el aceite de oliva virgen forman parte de la mesa de Lanzarote. Son muy típicos y de gran importancia los vinos y los quesos. Los potajes son la forma más popular de consumir verduras.

Debido a la riqueza de las aguas canarias existen muchas variedades de pescado. El pescado es la base sobre la que se sustentan la mayoría de los platos lanzaroteños aunque también la carne tiene su importancia. Entre las recetas con pescados cabe destacar el Sancocho. Además del pescado, el marisco es un plato muy común en muchas partes de la Isla de Lanzarote. La carne más habitual en Lanzarote es la de cabrito o baifo, como lo llaman los isleños. De las cabras procede además, la leche para fabricar los mejores quesos de la Isla.

El Gofio es un legado que dejaron los aborígenes, creado con harina de grano tostado, básicamente de trigo y también millo (maíz), de un gran valor nutricional. Se puede tomar con leche, con caldo de pescado o también se puede amasar con fruta y queso. Es un manjar muy sano y muy nutritivo. El gofio es un plato que lleva muchos siglos sirviéndose en todas las Islas Canarias, y por supuesto en Lanzarote.

Las papas (patatas) se comen en cualquier rincón de la Isla de Lanzarote. Se sirven en una amplia variedad de platos, pero seguramente el más popular es el de papas salteadas, asadas o cocidas en agua con sal y luego acompañadas con salsa de mojo. Este plato es conocido como Papas arrugadas, con una gran importancia en la zona. Entre las distintas papas que se cultivan en Lanzarote, podemos encontrarnos con Papas Rojas, Blancas y otras con sabores muy peculiares. Otro producto parecido a la papa es la Batata, también famosa en la Isla.

En cuanto a la repostería son muy típicos los panes de maní y los roscos o torrijas. Lanzarote tiene una zona vinícola catalogada como Denominación de Origen desde 1993. Entre las distintas variedades de uva que se cultivan, destaca la de malvasía, un tipo de uva blanca muy apreciada.

Mención aparte merecen los quesos, varios con reputación y premios en certámenes nacionales e internacionales. Los canarios producen una gran variedad de quesos en las Islas, algunos de ellos han participado y ganado en varias competiciones internacionales de renombre. Además, haciendo gala de su cosmopolitismo, en Lanzarote se podrá degustar una rica cocina internacional en restaurantes y casas de comida.

TURISMO

Lanzarote posee una espectacular naturaleza, tanto en lo que se refiere a paisajes, siendo estos uno de sus principales atractivos turísticos. Los lugares más característicos de Lanzarote son sin duda aquellos que fueron creados por la unión y la fuerza de la lava y el mar, un paisaje casi "lunar" irrepetible, que combinan con las preciosas playas de todo el litoral. Una gran cantidad de recursos naturales convierten a la isla en un enclave idóneo para disfrutar del contacto con la naturaleza y de un amplio abanico de posibilidades y actividades que realizar. Además, un clima generoso y primaveral posibilita la práctica de deportes al aire libre durante todo el año. Se puede disfrutar de toda clase de actividades deportivas: windsurf, excursiones marítimas, pesca deportiva de altura, submarinismo, así como las rutas de senderismo o bicicleta de montaña, etc.

Principales núcleos turísticos: Puerto del Carmen, Playa Blanca, Costa Teguise y Puerto Calero, que ha sido escenario de varias famosas películas que precisaban de un paisaje totalmente distinto a lo habitual.

Puerto del Carmen, está situado al sureste de Lanzarote y constituye uno de los núcleos turísticos más importante de la isla. Dispone de más de 6km de playas resguardadas de los vientos alisios (Playa Grande, Los Pocillos y Matagorda son las más extensas) y de una variada oferta hotelera. Cuenta con un completo entorno de servicios y numerosos centros de diversión situados a lo largo del extenso paseo de la Avenida de Las Playas: tiendas y centros comerciales, restaurantes y bares, locales de recreo, pubs, discotecas y en general una animada vida nocturna.

Playa Blanca, está ubicada al sur de Lanzarote y en los últimos años se ha consolidado como el tercer enclave turístico de la isla. Cuenta con una variada oferta hotelera, un entorno lleno de servicios: bares, restaurantes, comercios… y uno de los mejores puertos deportivos de Lanzarote. A pocos minutos de Playa Blanca se encuentran algunos de los lugares más emblemáticos de la isla, como el Parque Nacional de Timanfaya, La Geria, las Salinas de Janubio, El Golfo (la laguna verde), Los Hervideros o el acogedor pueblo de Yaiza. Desde Playa Blanca también puede embarcarse para conocer la cercana Isla de Fuerteventura, realizando un trayecto en barco de unos 25-35 minutos.

Costa Teguise, se sitúa a unos 6km al norte de Arrecife, la capital de la isla. Costa Teguise es una urbanización costera en la isla canaria de Lanzarote. Pertenece al municipio de Teguise y, junto a Puerto del Carmen y Playa Blanca, es una de las tres principales zonas turísticas de la isla. La localidad goza de preciosas playas, un ambiente muy tranquilo y un clima cálido refrescado por una brisa atlántica durante todo el año.

Puerto Calero, es un pequeño núcleo turístico de Lanzarote, un oasis de calma y tranquilidad ubicado en el sur de la isla. De los principales núcleos turísticos de Lanzarote, Puerto Calero es uno de los más jóvenes y modernos. Los vientos estables y la limpieza de las aguas de Puerto Calero lo convierten en un puerto deportivo en el que es posible contratar clases de iniciación a diferentes deportes náuticos, pero también en un centro de ocio y descanso gracias a las zonas comerciales y los hoteles que lo rodean.

Archipiélago Chinijo, esconde preciosas playas vírgenes de arena blanca, aguas turquesas y una gran riqueza marina.

 Hay que destacar la gran labor de César Manrique. Varios de los lugares y edificaciones de mayor interés turístico de la isla fueron creados por este pintor, escultor, arquitecto y artista lanzaroteño. Estos lugares forman parte de los denominados CACT (Centros de Arte, Cultura y Turismo): Mirador del Río, Jameos del Agua, Cueva de los Verdes, Jardín de Cactus, Montañas del Fuego, Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC) y Monumento al Campesino.

El Mirador del Río está situado en el cabo norte de la isla, en la cima del Risco de Famara, junto al Volcán de la Corona, a 479 metros de altura sobre el nivel del mar. Ofrece las vistas panorámicas más espectaculares de Lanzarote: el Parque Natural del Archipiélago Chinijo y el Risco de Famara. Apenas perceptible desde el exterior, camuflado en la roca, el interior sorprende con sus cuidados detalles artísticos y arquitectónicos.

Los Jameos del Agua, al igual que la Cueva de los Verdes (al norte de Lanzarote), se localizan en el interior del túnel volcánico producido por la erupción del Volcán de la Corona. Este conjunto de grutas y su lago interior (que alberga una especie de cangrejo albino de apenas un centímetro de longitud y único en el mundo) es el punto de partida para el artista que pretende mostrar al visitante un espacio para la contemplación de la naturaleza apenas intervenida por el hombre. En los nichos de las rocas se han construido dos bares, discoteca y club nocturnos.

Jardín de Cactus fue la última gran intervención de César Manrique. Se encuentra en la localidad de Guatiza, municipio de Teguise, rodeado de amplias plantaciones agrícolas. Jardín de Cactus acoge alrededor de 4.500 ejemplares de 450 especies diferentes agrupados en 13 familias de cactus llegados desde los cinco continentes. El verdor de las plantas contrasta con el azul del cielo y el negro del volcán para crear una explosión armónica de color que impacta en el visitante.

Las Montañas del Fuego (actualmente el parque Nacional de Timanfaya). El conjunto natural y artístico de Las Montañas del Fuego permite al visitante recorrer la Ruta de los Volcanes a bordo de vehículos especialmente acondicionados para ofrecer una vivencia única entre algunas de las maravillas naturales que esconde ese singular paisaje lunar, nacido tras las violentas erupciones volcánicas que azotaron el sur de Lanzarote entre los años 1730 y 1736 y que dieron origen al Parque Nacional de Timanfaya.

El Museo Internacional de Arte Contemporáneo se encuentra en el Castillo de San José, una antigua fortaleza militar del siglo XVIII situada en el puerto de Arrecife. El museo fue inaugurado en 1975. César Manrique dirigió personalmente las obras de remodelación del espacio rehabilitando el castillo que estaba en aquel momento en ruinas, dotando a la isla de un nuevo espacio cultural, modernizado y adaptado al entorno, siguiendo su objetivo vital de combinar arte y naturaleza. Por ese motivo, no sólo la colección, sino también la obra arquitectónica, suponen un reclamo turístico irresistible. El MIAC también alberga un restaurante con unas espectaculares vistas a la costa.

Monumento al Campesino. El conjunto arquitectónico de la Casa-Museo del Campesino y el Monumento a la Fecundidad. Este peculiar monumento construido con los grandes tanques (depósitos) de agua de los antiguos barcos de pesca que faenaban en Lanzarote, se encuentra situado en el centro geográfico de la isla, en el municipio de San Bartolomé. Fue una de las primeras obras del César Manrique, construido homenajeando al duro trabajo en el campo de los agricultores y campesinos de Lanzarote. Estos monumentos crean el balance perfecto entre lo moderno y lo tradicional, armonizando el arte y la naturaleza. El centro completa su propuesta con un restaurante, el centro de venta de productos artesanos, la explanada para exhibiciones folclóricas y talleres de artesanía, entre otros que engrandecen el potencial turístico de este lugar.

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.